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domingo, 22 de noviembre de 2015
Halitosis: El mal aliento

¿Qué es la halitosis?
En términos sencillos es el mal aliento en la boca
¿Cuales son las causas de la halitosis?
La producción de sustancias malolientes, los más frecuentes los Compuestos Volátiles de Sulfuro (CVS), se asocia a los productos resultantes de la degradación del metabolismo de las bacterias, generalmente las bacterias anaerobias gram-negativas, que se localizan principalmente en la zona posterior del dorso de la lengua y en otras localizaciones como bolsas periodontales.
Las causas de la Halitosis oral pueden ser patológicas y no patológicas.
Las no patológicas son:
- Aliento matutino: durante el sueño el flujo de la saliva disminuye, ello facilita el crecimiento incontrolado de bacterias productoras de gases malolientes.
- Edad: la calidad del aliento cambia con la edad. Es probable que los ancianos sufran cambios regresivos en las glándulas salivales y afecten a la calidad y cantidad de la saliva, incluso con una buena higiene bucal.
- Prótesis dentarias: las dentaduras postizas y puentes pueden acumular restos de comida. Si se dejan toda la noche se produce un desagradable y característico olor.
- Fármacos: existen medicamentos que producen xerostomía (boca seca), como los anticolinérgicos, antidepresivos, etc. La saliva favorece la limpieza de cavidad oral y reduce el mal olor.
- Tabaco: fumar crea un aliento característico que puede durar algunos días más, incluso después de haber dejado de fumar.
- Periodos de ayuno: saltarse las comidas y llevar una dieta hipocalórica puede favorecer el mal aliento.
- Dieta: después de la ingesta de algunos alimentos (cebolla, ajo) o el consumo de alcohol, ciertos metabolitos pueden absorberse a nivel gastrointestinal, pasan a la circulación, se metabolizan en la mucosa e hígado y son expulsados por los pulmones.
Las causas patológicas:
- Enfermedad periodontal, caries.
- Higiene oral deficiente, la falta de eliminación de biofilm oral (placa bacteriana), provoca el crecimiento bacteriano. Los lugares donde se suelen acumular las bacterias son la lengua, espacios interproximales, área subgingival, abscesos. La lengua es la localización de mayor predominio de las bacterias anaerobias en la boca.
- Causas ulcerativas: úlceras traumáticas, infecciosas, estomatitis.
- Faringe: infecciones víricas, bacterianas o fúngicas.
- Necrosis por radioterapia y quimioterapia en pacientes con neoplasias.
Las causas de la Halitosis extraoral podrían ser: nasales (sinusitis), enfermedades digestivas, enfermedades respiratorias, enfermedades sistémicas (diabetes mellitus mal controlada, infección renal, disfunción hepática, Síndrome de Sjögren, artritis reumatoide, etc.).
- Aliento matutino: durante el sueño el flujo de la saliva disminuye, ello facilita el crecimiento incontrolado de bacterias productoras de gases malolientes.
- Edad: la calidad del aliento cambia con la edad. Es probable que los ancianos sufran cambios regresivos en las glándulas salivales y afecten a la calidad y cantidad de la saliva, incluso con una buena higiene bucal.
- Prótesis dentarias: las dentaduras postizas y puentes pueden acumular restos de comida. Si se dejan toda la noche se produce un desagradable y característico olor.
- Fármacos: existen medicamentos que producen xerostomía (boca seca), como los anticolinérgicos, antidepresivos, etc. La saliva favorece la limpieza de cavidad oral y reduce el mal olor.
- Tabaco: fumar crea un aliento característico que puede durar algunos días más, incluso después de haber dejado de fumar.

- Periodos de ayuno: saltarse las comidas y llevar una dieta hipocalórica puede favorecer el mal aliento.
- Dieta: después de la ingesta de algunos alimentos (cebolla, ajo) o el consumo de alcohol, ciertos metabolitos pueden absorberse a nivel gastrointestinal, pasan a la circulación, se metabolizan en la mucosa e hígado y son expulsados por los pulmones.
- Enfermedad periodontal, caries.
- Higiene oral deficiente, la falta de eliminación de biofilm oral (placa bacteriana), provoca el crecimiento bacteriano. Los lugares donde se suelen acumular las bacterias son la lengua, espacios interproximales, área subgingival, abscesos. La lengua es la localización de mayor predominio de las bacterias anaerobias en la boca.
- Causas ulcerativas: úlceras traumáticas, infecciosas, estomatitis.
- Faringe: infecciones víricas, bacterianas o fúngicas.
- Necrosis por radioterapia y quimioterapia en pacientes con neoplasias.
¿Como se puede prevenir?
- Extremar las medidas higiénicas bucodentales (un buen cepillado), especialmente después de cada comida.
- Eliminar o reducir el consumo de tabaco y de alcohol.
- Mascar chicle puede enmascarar momentáneamente el problema, pero no es la solución.
- Reducir el contenido de proteínas de tus comidas. Está demostrado que las dietas con menos contenido proteico y más hidratos de carbono ayudan a eliminar la halitosis.
- Beber mucha agua para favorecer la secreción de saliva y por tanto la erradicación de las bacterias de la boca que producen el mal aliento.
- Comer con frecuencia. Esto produce una autolimpieza en la cavidad bucal.
- Emplear colutorios o enjuagues después del cepillado. El antiséptico más conocido es la clorhexidina, aunque hay otros más específicos.
- Si persiste la halitosis, consulta con tu médico para deseche otras posibles causas(alteraciones gastrointestinales).
miércoles, 18 de noviembre de 2015
SER FELÍZ por el Papa Francisco I
Aquí va su nuevo mensaje, lleno de sabiduría y humildad:
- Puedes tener defectos, estar ansioso y vivir irritado algunas veces, pero no te olvides que tu vida es la mayor empresa del mundo.
- Sólo tú puedes evitar que ella vaya en decadencia. Hay muchos que te aprecian, admiran y te quieren.
- Me gustaría que recordaras que ser feliz, no es tener un cielo sin tempestades, camino sin accidentes, trabajos sin cansancio, relaciones sin decepciones.
- Ser feliz es encontrar fuerza en el perdón, esperanza en las batallas, seguridad en el palco del miedo, amor en los desencuentros.
- Ser feliz no es solo valorizar la sonrisa, sino también reflexionar sobre la tristeza.
- No es apenas conmemorar el éxito, sino aprender lecciones en los fracasos.
- No es apenas tener alegría con los aplausos, sino tener alegría en el anonimato.
- Ser feliz es reconocer que vale la pena vivir la vida, a pesar de todos los desafíos, incomprensiones, y períodos de crisis.
- Ser feliz no es una fatalidad del destino, sino una conquista para quien sabe viajar para dentro de su propio ser.
- Ser feliz es dejar de ser víctima de los problemas y volverse actor de la propia historia. Es atravesar desiertos fuera de sí, mas ser capaz de encontrar un oasis en lo recóndito de nuestra alma. Es agradecer a Dios cada mañana por el milagro de la vida.
- Ser feliz es no tener miedo de los propios sentimientos. Es saber hablar de sí mismo.
- Es tener coraje para oír un "no".
- Es tener seguridad para recibir una crítica, aunque sea injusta.
- Es besar a los hijos, mimar a los padres, tener momentos poéticos con los amigos, aunque ellos nos hieran.
- Ser feliz es dejar vivir a la criatura libre, alegre y simple, que vive dentro de cada uno de nosotros. Es tener madurez para decir 'me equivoqué'.
- Es tener la osadía para decir 'perdóname'.
- Es tener sensibilidad para expresar 'te necesito'.
- Es tener capacidad de decir 'te amo'.
Que en tus primaveras seas amante de la alegría. Que en tus inviernos seas amigo de la sabiduría. Y que cuando te equivoques en el camino, comiences todo de nuevo. Pues así serás más apasionado por la vida. Y descubrirás que ser feliz no es tener una vida perfecta. Sino usar las lágrimas para regar la tolerancia. Usar las pérdidas para refinar la paciencia. Usar las fallas para esculpir la serenidad. Usar el dolor para lapidar el placer. Usar los obstáculos para abrir las ventanas de la inteligencia.
Jamás desistas.... Jamás desistas de las personas que amas. Jamás desistas de ser feliz, pues la vida es un espectáculo imperdible.
CONTROLAR LA HIPERTENSIÓN ARTERIAL PODRÍA RETRAZAR EL DESARROLLO DEL ALZHÉIMER Y DEMENCIA VASCULAR
La Fundación Española del Corazón (FEC) quiere poner de relieve la
necesidad de bajar las cifras de presión arterial de los pacientes con
hipertensión arterial en las edades medias de la vida, pues esto además
podría retrasar el deterioro cognitivo, la demencia y la aparición de
patologías como el alzhéimer en la edad anciana. Y es que distintos
estudios han demostrado que existe una relación directa entre la presión
arterial elevada y el deterioro de la función cognitiva.
A través del análisis de los datos recopilados en distintos estudios
no diseñados específicamente para establecer la relación entre la
hipertensión y la esfera cognitiva, se ha observado a lo largo de los
años que aquellos pacientes hipertensos que reciben tratamiento eficaz
tienen menor incidencia de desarrollar demencia en comparación con los
no tratados. Así, los especialistas creen en la hipótesis que defiende
que bajar la presión arterial podría ser beneficioso para la prevención
de la demencia.
Precisamente este fue uno de los temas tratados el pasado mes de
octubre en el marco del Congreso de las Enfermedades Cardiovasculares
SEC 2015. Y es que, "controlar la presión arterial en pacientes de
mediana edad con medicamentos relativamente baratos y que este hecho
pueda lograr evitar o retardar la demencia en la edad anciana supondría
múltiples beneficios. Además, cabe destacar que el impacto que esto
puede tener desde el punto de vista sociosanitario y económico es
espectacular", explica el Prof. Antonio Coca, miembro de la Sociedad Española de Cardiología (SEC),
director de la Unidad de Hipertensión y Riesgo Vascular del Hospital
Clínic de Barcelona, y presidente del Council on Hypertension de la
Sociedad Europea de Cardiología (ESC).
Así, y durante los últimos cinco años, distintas investigaciones han
intentado resolver cuál es la base anatomopatológica que permite
explicar la relación entre la presión arterial y la esfera cognitiva.
Gracias a la evolución en las técnicas de imagen, particularmente de la
resonancia magnética cerebral, se ha observado que la hipertensión
provoca lesiones isquémicas en las arteriolas de menor calibre que
penetran en el interior del cerebro.
"Estas microlesiones cerebrales conocidas como 'lesiones de la
sustancia blanca' y 'microhemorragias' no causan ningún tipo de síntoma
y, por tanto, eran indetectables hace tan solo unos años, cuando la
tecnología existente no permitía observarlas. Además, se ha observado
que tienen una relación directa con los procesos cognitivos, entendiendo
que cuantas más lesiones presenta el paciente peores resultados obtiene
en las diferentes pruebas en torno al funcionamiento del cerebro (no
solo la memoria, que es lo último que se pierde, sino también en la
capacidad de atención, de razonamiento verbal, o de cálculo mental, por
ejemplo)", explica el Prof. Antonio Coca.
En este sentido, el estudio Ohasama
ha mostrado que la presión sistólica y su variabilidad obtenida por
automedida domiciliaria se asocia a un mayor riesgo de deterioro
cognitivo. Tras analizar más de 500 personas, la investigación concluía
que la medición de la presión arterial en casa puede aportar
información clínica de utilidad para la detección del deterioro
cognitivo.
Otro trabajo, publicado en Circulation en 2014,
analiza los efectos de la presencia prolongada de factores de riesgo
cardiovascular a lo largo de 25 años en 3.381 adultos, determinó que la
exposición continuada a niveles altos de presión arterial durante la
edad adulta temprana está asociada a una peor función cognitiva durante
la mediana edad.
El Prof. Antonio Coca manifiesta que, "se abre un campo de
investigación realmente fascinante para varias especialidades médicas
relacionadas con el riesgo cardiovascular, y no sólo para los
neurólogos", y añade que, "el problema de la demencia es que las
neuronas destruidas son irremplazables, por eso no se puede curar. Así,
en lo único que podemos avanzar es en evitar que las neuronas mueran o
en hacer que se destruyan a una velocidad mucho más lenta. Esta última
opción podría ser favorecida por el tratamiento de la hipertensión:
logrando reducir la progresión de la enfermedad".
Según el Prof. Coca, "el futuro en este campo consiste en evaluar
si hay algún tipo de medicamento para la hipertensión o estrategias de
combinación de fármacos que funcionen mejor que otras, es decir, que
sean más efectivas para la prevención del daño cognitivo".
La prevención, el mejor tratamiento para la hipertensión
La FEC recuerda que el mejor tratamiento para la hipertensión es la
prevención, evitando así que aparezca la enfermedad. Para ello, es muy
importante mantener unos hábitos de vida cardiosaludables.
No fumar, moderar el consumo de alcohol, controlar el peso, realizar
ejercicio físico de manera regular y mantener una dieta cardiosaludable,
especialmente controlando el consumo de sal, son las claves para evitar
el aumento de los niveles de presión arterial.
Además, en el caso de los pacientes hipertensos que requieren
tratamiento farmacológico, es muy importante cumplir estrictamente con
el mismo ya que los resultados no siempre reflejan una reducción
inmediata de la presión arterial.
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